Nuestra boda.

Daisypath Wedding tickers

lunes, 14 de septiembre de 2009

El perro sigiloso y de cómo se puede perder una mañana dando vueltas en un coche.

Hoy era el día escogido para entregar los papeles en el registro civil. Hoy era el día escogido para pagar el crucero. Hoy era el día escogido para pedir la VISA en el banco.
Yo no he dormido (tengo un dolor de cabeza desde hace días que no sé qué hacer con él).
Elena se ha levantado a las 8:15 (tras muchos mimos por mi parte y muchos esfuerzos por la suya. La que conozca el tratamiento para la una neuralgia del trigémino sabrá de qué hablo)
Después de ducharme he ido a por el desayuno (croisants, ¡¡¡mmmmm!!!)
No sé cómo hemos podido perder tanto tiempo; la cuestión es que salíamos de casa a las 11:15. ¿¿??
Objetivo: el registro civil de Barcelona.
Entre el hecho de salir de casa y el de llegar al coche (a unos 100 metros) nos ha asaltado el maldito perro sigiloso. Explico por qué le aplico estos calificativos:

Maldito: es súper agresivo con los demás perros (de momento no tenemos conocimiento de ataques a personas). Ya ha matado a tres Yorkshire (que sepamos), ha arrancado media oreja a un Schnauzer mini (como nuestra Ona), y ha atacado a varios perros más de mayor tamaño. Él es como un pastor belga pero blanco. Toooodo blanco, muy flaco y con collar. Al parecer tiene dueño; dice que es un policía (a saber). La cuestión es que anda por el barrio a todas horas. Cuando no estaba de baja Elena me llevaba a trabajar (y Ona con nosotras, jeje). Pues el chucho no sé cómo se lo montaba que prácticamente cada día a la hora de salir de casa nos lo encontrábamos al lado de nuestro coche. Elena le da en el morro con la muleta (flojo, conste) y él ni se acerca.

Sigiloso: pues eso, que el muy ... listo, aparece siempre por detrás de los dueños y lo ves cuando lo tienes encima (de tu perro, normalmente). Nosotras como somos dos y, además, siempre miramos para todas partes porque sabemos cómo es, pues solemos verlo venir. Pero vamos, que nos pega cada susto...

Por cierto: nuestra Ona echa por tierra las enemistades históricas entre felinos y cánidos. Para empezar un día íbamos para casa y le tía va y se sienta delante de un gatito que había sentado en un murito. El gato que se pone a maullar; Ona que se pone a ladrar(mirándose a los ojos, por supuesto).
Gato: Miiaaauuu.
Ona: ¡Guau!
Y así hasta que terminaron lo que tuvieran que decirse. Y hoy (esto ha sido más peligroso) ha intentado confraternizar con una gata preñada. El grito que le hemos pegado no sé si ha asustado más a la gata, a la señora que venía en dirección a nosotras o a la perra. Ella es así.

Siguiendo con el perro maldito y sigiloso, ya nos veis a mi con la perra en brazos y a Elena cubriéndome la retaguardia con la muleta. Y el chucho intentando sortear a Elena (y su muleta) para llegar a nosotras. El joío ni ladra, ni gruñe, ni na de na. Total, que me he adelantado para meter a la perra en el coche y una señora ha ayudado a Elena con el perro.
-¡No la dejes en el suelo que éste es muy malo!- Lo sabe todo el barrio... Y llamas para que se lo lleven... y no viene ni Dios. Cualquier dia lo ato a algun sitio y aviso a la policía o algo.

En fin. Después de la odisea perruna hemos ido al registro para encontrarnos con una cola que daba la vuelta a la manzana. Ni hemos parado. De vuelta al barrio para pagar el crucero y pedir la VISA. Pero nos ha podido la pereza (y el cielo negro como la boca de un lobo, la verdad). Así que hemos ido a casa, y ¡menos mal!. Ha sido cerrar la puerta del portal y empezar el diluvio. ¡Pobre cartera! (nos la hemos encontrado saliendo cuando nosotras entrábamos).

Resumiendo: no hemos hecho nada. Jajajajajajaja. Eso sí, hemos cantado mucho en el coche y hemos visto un coche contra dirección en la calle Aragón con Rambla Catalunya.

A ver si el miércoles podemos llegar al destino y tramitar nuestros papeles.

¡Besos a tod@s!

3 comentarios:

  1. Que dura es la vida con nuestros bichos de dos patas... nosotras hemos huido de hembras cabronas y de machos salidos por todo el barrio. Es una mierda que la gente deje los perros sueltos. Hay dias dificiles en las que es imposible hacer cosas pero luego vienen los fáciles ¿o no?... un beso

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  2. Que digo yo que lo del perro llamar y denunciar no? Y bueno la pereza a veces nos invade y se apodera, jajaja. Madrugar un poco mas y ya vereis como a las 11 lo teneis todo hecho, Besosssssss

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  3. A nosotras también nos ha pasado alguna vez, decir la noche antes, "Mañana nos levantamos prontito para ir aquí y allí..", nos levantamos a la hora prevista, y no sé como lo hacemos pero al final nos enrrollamos de tal forma que salimos tarde o al final ni salimos.
    Y al perro llevad en el bolsillo un dardo tranquilizante, jajaja!
    Besitos,
    Mari e Inma

    PD: Cómo te encuentras de la gripe?
    Y de la quedada, sigue en pie, no? a que hora y sitio exacto.

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