Nuestra boda.

Daisypath Wedding tickers

sábado, 30 de enero de 2010

Histiocitoma cutaneo benigno.

Bueno, chicas, como dice el título del post, el resultado de la biopsia del bulto de Ona es una Histiocitoma cutaneo benigno. Y vosotras diréis... ¿Y qué narices es eso?(que es lo que le he dicho yo a la veterinaria). Pues bien, ahora lo explico:

Un histiocitoma cutaneo benigno (lo mejor de todo es lo de benigno, ¿verdad?) es un tumor que se forma por el crecimiento anormal de unas células que forman la piel, común en cachorros y perros jóvenes (más o menos es lo que me ha explicado la veterinaria). Como el nombre indica es totalmente BENIGNO, lo cual no quiere decir que sea maravilloso tenerlo. La parte mala es que, si Ona es propensa a estos tumores, le saldrán más. Pero no tiene por qué ser así. ¡Ah! y el informe del laboratorio dice que ha sido extirpado completamente: o sea, que no se han dejado ni un trocito de tumor sin quitar. Perfecto.

En fin, que de momento podemos estar tranquilas. El lunes tenemos visita con la vete y nos dirá más.

Queríamos teneros informadas de la evolución de Ona ya que os habéis preocupado por ella.
Os lo agradecemos mucho, chicas.
Besos y abrazos a tod@s.

sábado, 23 de enero de 2010

Post-operatorio de Ona.

Bueno, chicas, pues ya pasó la operación de nuestra Ona.

Ayer a las 12:15 llegamos a la clínica. Dejamos a Ona y nos dijo que nos llamaría en cuando estuviese despierta. Aproveché para preguntar algunas dudas y, sinceramente, me pareció correcto. Hay que decir que nuestra veterinaria tira bastante por la naturopatía y la homeopatía, cosa que nos encanta, la verdad. Nos comentó que usa Ketamina porque es seguro, es muy poca dosis lo que le ponen y siendo una perra tan joven y con buena salud no le parecía pertinente hacer analítica en este caso. Confiamos en ella. A veces podemos pecar, en esta sociedad que tenemos, de medicalizar y monitorizar hasta lo más mínimo.

En fin, que nos fuimos a hacer algunos recados para hacer tiempo, pero deseando llamar a cada minuto... ya sabéis, jeje. Por fin a las tres y media nos llamó para decirnos que Ona ya estaba despierta, todo había ido perfectamente y podíamos pasar a recogerla sobre las 17:15. No hay que decir lo que nos costó entretenernos esa hora y tres cuartos... ¡EL TIEMPO NO PASABA! Por fin llegó la hora y nos presentamos en la clínica. Se escuchaba la serenata de Ona desde fuera. Parecía un canto de borracho, jajajajaja. Salió la vete riéndose y nos dijo que llevaba un rato con el concierto, y que enseguida nos la sacaba (estaba con otra visita).
Y allí apareció la cantante de ópera, con la vía aun puesta, el corte con los puntos, la campana y una serie de gritos, llantos y aullidos que, sabiendo que era por el proceso de desperta de la anestesia (según la vete), eran casi cómicos. Pero pasados los primeros minutos el sonido iba en aumento, de manera que en cuanto salió la visita que tenía dentro nos pasó a la consulta. Allí Ona se calmó bastante, la verdad.
Cuando entró a atendernos la veterinaria nos explicó que había ido todo bien, como esperaba. Que se había portado muy bien (no lo dudo), que se había hecho caca (pobre) y que la anestesia muy bien. OK.
En cuanto al bultito en cuestión: tenía buen aspecto, no estaba vascularizado y estaba bastante suelto. Según ella tenía buena pinta, vamos. Con los nervios olvidé pedirle que me dejara verlo (soy curiosa y me gusta la ciencia, ¿qué pasa?). Ahora hay que esperar el resultado de la biopsia, claro. Una semana, según nos ha dicho.
En cuanto al post-operatoriotenemos algunas indicaciones:
-De momento, con un sprai plateado que le ha aplicado directamente en la herida, nos ha comentado que está protegida 48 horas (antibiótico), así que hasta el domingo no necesita más.
-A partir del domingo tenemos que darle:
-1 1/4 de pastilla de amoxicilina / ac. clavulánico de 500 mg (o sea, unos 125mg) cada doce horas durante 10 días, aprox.
- Una pastilla de Traumeel (antiinflamatorio homeopático) cada 8 horas durante 3-4 días.
También hace función de analgésico (a partir de hoy sábado) A las 6 de la mañana le he dado la primera pastilla disuelta en agua (así es la homeopatía) porque estaba bastante intranquila y agitada (Ona) y se ha vuelto a quedar dormida.
- Pomada llamada Blastoestimulina (también homeopatía pero demasiados excipientes, para mi gusto). Esto es para cicatrizar y me parece que tiene algo de antibiótico (a partir del domingo, o cuando le desaparezca el color plateado del sprai).

Aparte de esto le ha colocado la campana y nos ha recomendado poner un calcetín en la pata trasera ya que se puede rascar con las uñas y quitar los puntos igualmente. Y el lunes por la tarde volvemos a revisión. También nos ha dicho que, si la vigilamos, no necesita campana. Ok.

Y ahora os cuento nuestro día después de recoger a Ona. Elena ha ido al super (de vuelta a casa) y yo he aprovechado para ir a la farmacia con Ona (ya que puede caminar relativamente bien y tenía que hacer pipi para eliminar la anestesia). En fin, que como la pobre no controlaba totalemente su cuerpo (se le doblaban las patitas de atrás y esas cosas) pues ha costado que haga pipi. Pero ha hecho. No muy grande, pero bueno. Y entramos en la farmacia. Enseguida me han preguntado por ella (son amigas nuestras) y les he contado un poco mientras me buscaban lo que había pedido para Ona. Lo único que no tenían era el Traumeel ,en ninguna de las dos farmacias. Vaya. Y mientras Ona lloraba y yo compraba, un niño de unos 3 años ha encontrado divertidísimo salir a la calle a por hojas caídas de los árboles y tirárselas a mi perra, a lo que el pobre animal se intentaba retirar (estaría acojonada por todas las cosas raras que le estaban pasando con la anestesia y eso) y la madre del niño se partía de la risa. Yo, muy comedida, le he dicho a la madre:
-Señora, a ver si a la perra le va a dar también por tirarle hojas a su hijo, y así nos reiremos las dos. - Ha dejado de reirse de golpe.
- ¡Eduardo! Deja las hojas tranquilas. - Las hojas, no al perro. Gran enseñanza para el niño...

Después de esto hemos podido conseguir el antiinflamatorio en otra farmacia cercana, y para casa las tres. Ona estaba acojonada con la campana, así que se la hemos quitado con el consiguiente inconveniente de tenerla vigilada constantemente; pero lo preferimos así. Si le ponemos la campana se queda quieta y no camina, pobrecilla. Ha intentado coger un juguete pero había un campo electromagnético invisible y desconocido que no la dejaba acceder a él. La cara que se le ha quedado es para verla. Jajajajajaja.

Y, para finalizar, os cuento que hemos dormido a turnos (yo desde las 23 hasta las 6 (interrumpido, conste) y ahora le toca a Elena dormir y a mi vigilar. Ona duerme casi todo el tiempo, tiene alguna pesadilla y de vez en cuando se despierta y mira alrededor para asegurarse de que hay alguien con ella.
Así que aquí estamos las dos en el sofá, con la almohada (yo), la mantita de sofá y la mantita de Ona (regalo de mi hermana). Ah, y con su osito, claro.
A las 10 llega el hermano de Elena a rematar unas cosas de las obras, yo tengo la espalda que me duele más que nunca (será la tensión de ayer...), cada vez que Ona se despierta para beber o cuando le doy pequeñas cantidades de pienso (como nos indicó la vete) le molestan los puntos y se quiere morder (ya se ha llevado una colleja) así que no podemos quitarle ojo. Si esto es con un perro ¿qué pasará cuando tengamos un hijo y se ponga enfermo?
En fin, que aquí estamos las tres, deseando que Ona lo pase lo "menos mal" posible, que pasen pronto los días para saber el resultado de la biopsia y que podamos respirar totalemente tranquilas.
Como siempre me he enrollado mucho, pero ya sabéis que es habitual. Jeje.
Besos a todas y muchísimas gracias por vuestros comentarios de apoyo e interés por Ona.

martes, 19 de enero de 2010

Operación de Ona.

Buenos días/tardes/noches a todas, chicas.
Este post no es de los más simpáticos y agradables, la verdad. Puede que un perro, para muchas personas, no signifique demasiado; para nosotras Ona es una más de la familia. No es humana, ni la tratamos como tal, pero sí es un miembro más, la verdad. Os cuento.
El domingo, al volver de pasear con Ona (nuestra perra de dos años), como es super mimosa y siempre está encima de todo el mundo, al acaricarle una pata (delantera derecha) le noté un nudo, cosa bastante habitual ya que es una Schnauzer miniatura y lleva el corte propio de la raza, de manera que tiene las patas más peludas del mundo, jiji.
Bueno, a lo que iba, que le noté un nudo, lamido por ella misma, o sea lleno de babas. Al mirar vi que no era un nudo sino una herida, ya que había sangre. Al principio, con tanto pelo, parecía que era una rascada en el hueso del codo, pero al mirar bien vi que estaba por debajo del hueso. Así que, ni corta ni perezosa, cogí suero, gasas, me lavé las manos, Elena aguantó a Ona y lavé la herida (o lo que fuese) con el suero para quitar la sangre y el pelo y ver qué era realmente. Al hacerlo, me pareció que podía ser que se le hubiese pegado algo al pelo (un caramelo, algo de un árbol...) ya que tiene el tamaño y el aspecto de un hueso de cereza. Pero no; no era algo que se había pegado al pelo. Al limpiar bien vi que era un bulto considerable (ya digo, tamaño hueso de cereza o garbanzo) dentro de la piel. Lo toqué para confirmar que no estuviese caliente (por si era algo que se había clavado e infectado la herida) apreté un poco (no me preguntéis de donde me viene el rollo Dra. Queen, pero ahí está, jiji)y nada, ni supuraba, ni estaba caliente, ni nada de nada. Era un bulto duro por dentro de la piel. SUSTO.

Os podeis imaginar lo intranquilas que estuvimos todo el día, claro, pero consideramos que no era algo "urgente" como para ir al hospital veterinario un domingo, dado que la perra estaba bien. Así que esperamos al lunes (confesaré que me puse una alarma en el movil para las 9:30, hora en que abre la vete de Ona; por no perder tiempo, jiji). Mientras tanto, el domingo estuve repasando mentalmente el comportamiento de Ona los últimos días. En principio todo normal, salvo que la semana pasada estuvo más mimosa de lo normal, tanto que miramos el calendario a ver si le tocaba el celo; pero no. Total, que con estos datos en la mente, llamé a su veterinaria (hay que decir que, además, estábamos preocupadas porque la veterinaria está SUPER embarazada y no sabíamos si estaría ella o la suplente que hubiese escogido, en fin). Pero sí, estaba ella. Y yo encantada. Y aquí aprovecho para contar por qué esta Fe en nuestra Sandra.

Mi hermana es auxiliar de veterinaria, trabaja en una clínica (es una empresa que tiene varias) desde hace muchos años, la veterinaria principal de esa clínica en concreto es amiga íntima suya... en fin, que se daban todas las condiciones para confiar en ellos. Y así lo hicimos. Ona llegó a casa el día 17 de Mayo de 2008, sábado, rascándose las orejas; y el lunes ya estaba en este veterinario donde trabaja mi hermana. La veterinaria la miró, la remiro, la vacunó, nos dio unas indicaciones para la alimentación y, con respecto a las orejas, nos comentó que a veces se rascan por el pelo, y ella tiene mucho pelo dentro de las orejas, que la tosecilla que tenía sería porque aun no tenía cerrada la traquea... No veía nada, estaba todo OK. Muy bien. Estupendo. Y encima la factura con descuento. ¿Qué más se puede pedir? Pero pasó una semana y observamos que la perra seguía rascándose las orejas, una más que otra. Y yo llamaba a mi hermana, pero sin querer insistir por no parecer histérica y pesada. Y eso es lo que le parecía, creo yo. Porque me respondían que dejara a la perra en paz, que no le pasaba nada. La tos se la solucionamos con homeopatía (cobre-bismuto y un jarabe, Stodal) por indicación de nuestro homeópata-acupuntor de humanos, jiji, ya que lo que la perra tenía era un pequeño resfriado por el aire acondicionado y el calor de fuera... Y eso lo sé sin estudiar una carrera de cuatro años (creo que son cuatro).

Y pasó otra semana, y la perra se seguía rascando mucho. Así que la volvimos a llevar. Y seguía sin tener nada, segun la veterinaria en cuestión. Insistía en el pelo. Nos dio un liquido (Opiotic) para limpiar las orejas, y a casa. Bueno, vale. A ver si es que somos un poco histéricas. Y pasó otra semana, y la perra se seguía rascando. Y a la siguiente semana igual. Y así estuvimos dos meses (la perra se rasca, le picarán los pelos porque yo no veo nada, pero es que la perra se rasca y sólo las orejas, en cuanto la lleves a la peluquería y le quiten los pelos de dentro dejará de rascarse...) yo intentaba no ser pesada, por no molestar a mi hermana, ya que me hacían sentir como una hipocondríaca de la perra, una pesada y una molestia constante; pero finalmente, en el mes de agosto, decidí que no podíamos seguir así, ya que el pobre cachorrilla se rascaba, lloraba, ladeaba la cabeza, tenía pequeñas heridas dentro de las orejas (imagino que de rascarse)... pero no tenía nada. Así que, aprovechando que la clínica estaba cerrada y mi hermana de vacaciones, cogimos a nuestra perrita y nos fuimos al hospital de esta cadena de clínicas. Y allí, otra veterinaria le miró también las orejas. He de informar que Ona es la perra más mansa, mimosa y simpática que he visto nunca. Dicho esto, continuo. Entramos a la consulta, la subo a la mesa, la mira por todas partes (aprovechando, pues la mira en general, digo yo) y la perra feliz, moviendo el rabo; pero cuando intenta mirarle las orejas... dice la perra que si quiere que se las mire a su tía, porque a ella no. Y se pone a gruñir (insólito, nunca hasta ese momento la habíamos escuchado gruñir). Y le digo a la veterinaria en cuestión:
-¿Ves? Es que a la pobre le duele.
-Esto lo hace porque estáis aquí.
-¿¿¿¿¿¿¿¿¿¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡!!!!!!!!!!!!????????????- Cálmate, Melina.-Bueno, yo creo que no, porque cuando le has mirado los dientes también estábamos aquí y no te ha gruñido.
-Ya, pero es por vosotras.
-¿¿¿???
Os describo la situación:
Nosotras sentadas frente a la mesa de la consulta, Ona a nuestra derecha en la camilla o como se llame, Schanuzer miniatura de, en ese momento, 3,500 kilos, y la veterinaria (una humana adulta) pide ayuda a una axuliar (otra humana adulta) para sujetar a la perra, cosa que hizo subiéndose a la mesa y tirándose encima de la perra, literlmente, para tenerla completamente sujeta. Todo esto para mirarle las orejas.

En fin que, una vez que consiguen mirarle las oreja, dice la vet que no tiene nada. Pero nada de nada. Y yo, que había decidido que no me iría de allí sin saber qué le pasaba a la perra (porque yo sabía que le pasaba algo), le insistí en que se rascaba, lloraba, no les dejaba ni tocarle la oreja... En fin, que después de insistir hasta sentirme mal, dice que si quiero, para quedarme más tranquila, le hace una citología. ¡Bravo! Os podeis imaginar lo que costó que la perra dejara que le metiesen en bastoncillo en las orejas para coger una muestra... pero la cogieron. Nos dijo que llamaramos el lunes a la clínica (a mi hermana) que ya tendían los resultados, y ya está. Y el lunes llamó Elena a mi hermana, pero no habían llegado los resultados. Una hora más tarde la llamó mi hermana para decirle:
-A ver.. ha llegado el resultado, y ha salido que está plagada de malassezia. Está plagada, vamos. Han salido uno índices muy altos. - ¡¡¡LA MADRE QUE LOS PAR...!!!- Te digo el tratamiento que me ha dicho la vete que tienes que ponerle y dentro de (no me acuerdo cuanto dijo) la traeis y miramos que no quede nada.
Nos "recetaron" Conofite dos veces al día durante no recuerdo cuánto tiempo. Y esa fue la útlima vez que mi perra tuvo algo que ver con esa clínica veterinaria.
Me supo mal porque es mi hermana, trabaja allí, es su amiga... pero no voy a ir a un veterinario del que dudo, en el que no confío.
Después de eso la llevamos un par de veces a un Mister Guau, pero tampoco nos convencía. Y, finalmente, Elena encontró por internet a la veterinaria de su anterior perro. Todo era perfecto, porque además es homeópata, jiji, y la clínica es suya de manera que siempre nos atendería ella. Así que la llamamos y en ella confíamos a nuestra Ona siempre que algo va mal ( o para las vacunas, claro). Añado para terminar con esto que nosotras vivimos en Barcelona y ella tiene la clínica en Terrassa, pero realmente no nos importa... Confiamos en ella. Para nosotras es lo más importante.

En fin, dicho esto, entendereis por que el hecho de que estuviese "nuestra" veterinaria y no la suplente era importante para nosotras. Así que nos dio para esa misma tarde, y allí nos plantamos las tres. De paso conocimos a la suplente (que, por cierto, tiene una pluma... pensé si quizá sería una vosotras, jiji). Sigo. Miró el bulto en cuestión, lo limpió, lo volvió a mirar, lo tocó, lo apretó, tiró de él (a todo esto la perra sólo lloraba un poquito, es que es más dura...). Y nos dio su opinión:
-Tenemos dos opciones, que en realidad es una, pero vaya. Os puedo dar una crema antiinflamatoria, a ver si baja, que yo creo que no va a bajar porque no parece una inflamación; o lo sacamos, porque es algo que está y no debería estar. Si yo le pincho para hacer una biopsia no va a servir de nada; sólo sabremos si es grasa o no; es decir, sabremos si se puede esperar o no para sacarlo.
Y decidimos que no, que se lo quitara y se acabó. Lo hará allí mismo, ella en persona, con una anestesia muy flojita (segun nos ha dicho). Eso sí, saldrá con campana y calcetín en la pata de atrás, para que no se quite los puntos. Pobrecita... va a parecer un perro-payaso. Jiji.

Tenemos hora el viernes a las 12. Estamos nerviosas (las humanas, porque ella parece no enterarse de nada). Yo estaba medio tranquila ya que come con normalidad, corre, juega, duerme... todo bien. Pero se me ocurrió llamar a mi hermana, y me jodió la historia. Antes que nada me comentó que si queríamos pedir presupuesto donde ella trabaja tenía el descuento (25% para familiares) ya que puede ser una pasta (calcula de 200€). Le dije que lo comentaría con Elena, pero hemos decidido que no queremos confiar algo que para nosotras es tan importante a alguien en quien no confiamos por motivos reales. No nos vale la pena por 50 €. Y la otra cosa que me dijo mi hermana es:
-Nosotros utilizamos anestia en forma de gas, porque es más segura. Por lo que me dices ella usará intravenosa, que no es tan segura. Por otro lado, como lo pasan tan mal con la campana, ahora estamos usando puntos intradérmicos, de manera que no tienen de donde tirar y no necesitan campana. Y si me dices que tienes hora directamente para hacerle la operación... es que no le va a hacer analítica... qué raro (tengo que reconocer que esto también lo había pensado yo, sinceramente). Pero esto no es una crítica... Tú te lo piensas y ya me dices.

Por otro lado (quien me mandará preguntar) quise saber si esto es algo habitual. Me dijo (despues de un tenso silencio) que, en perros pequeños de estas edades (2 años) no es habitual. Pasar, pasa. Pero no es habitual.
Así que nos quedamos bastante chafadas. Hoy dudo en si llamar a su vete y preguntarle por la analítica previa, ya que me explicó que usa un relajante muscular y ya está. Textualmente: "Primero la dejo un poco atontada y después un valium". Y que tendía que quedarse allí hasta que pudiera caminar, que tenía que salira como había entrado. Por lo que mi hermana dedujo que usaría Ketamina. Me gustaría saber qué es lo que va a usar concretamente ya que después de la explicación de mi hermana, dudo. Por otro lado quizá debería dejarme llevar más, que cada cual haga lo que se supone que sabe y no preocuparme de si usa Ketamina, gas, valium o un garrotazo en la cabeza del perro. Y es que Elena siempre me dice que, antes de hacer algo, siempre tengo que saberlo todo de ese algo. Y el maldito Facebook lo confirma. El otro día, en uno de esas aplicaciones que tiene, textualmente me dijo:

"Tauro, cuando anda, no levanta un pie si el otro no lo tiene en el suelo. Por eso, más q...ue andar, crea historia en cada paso. Aries se tira del trampolín sin mirar, y Tauro, antes de subirse al trampolín, sabe el nombre del constructor, los materiales empleados, la capacidad de agua y los grados de temperatura, y después se tira."
Y lo peor es que es cierto...
¿Debería dejar de querer saberlo todo de todo y confiar en que la gente sabe lo que hace?

Besos a todas.

martes, 12 de enero de 2010

Reflexiones II

Hola a tod@s.

Antes de nada, enhorabuena a Laia y a sus mamás. Ha costado... ¡pero ya está aquí! Ahora, a disfrutar (y a dormir, que dicen que luego no se duerme nada, jeje) Por otro lado, leyendo el post de las mamás de Ada y de Linda de Mami y Mamá, me ha dado por pensar (como no puedo dormir... ya sabéis, mis hernias).

Nosotras lo tenemos más fácil a la hora de criar a nuestros futur@s hij@s, y os diré por qué. Como muchas sabéis, Elena tiene una incapcidad absoluta permanente para todo trabajo por Esclerosis Múltiple, por lo que a los 4 meses nuestros bebés no tendrán que ir a la guardería. Cierto es que no puede trabajar (no expondré aquí los síntomas y las limitaciones porque son extensas y complicadas), pero sí puede cuidar de su bebé, estoy segura. Además, tiene la ayuda de su madre, que vive a dos calles de nosotras. Elena estará con ell@s cada día, cuando abran los ojitos por la mañana podrá verles la carita de recien despiertos (¡¡que están para comérsel@s!!), reirá con ell@s, llorará con ell@s, cantarán, jugarán, se mimarán, besitos, abrazos, cuando se caigan o algo les asuste podrán refugiarse en su madre, aunque sean muy pequeños yo pienso que ellos lo notan; notan quien les éstá protegiendo cuando tienen miedo, quien les pone a dormir cuando tienen sueño, quien les consuela cuando se hacen daño... Y, sinceramente, prefiero que la sientan a ella a que sientan a una persona "extraña". Y, por supuesto, para nosotras mucho mejor ya que el vínculo que tendrán Elena y l@s niñ@s será maravilloso. A mi me tocará disfrutarlos después de las 16 que es mi hora de salida...

Y, al hilo de esto, hace poco me decían en el trabajo que si íbamos a cambiar los muebles (tienen 7 años, para mi son nuevos, además están cuidadísimos) al hacer la obras, y contesté que no. Me dijo entonces el compañero en cuestión que bueno, que ya convencería a Elena, a lo que respondí que no tenía que convencerla de algo que yo no quería hacer. El compañero se sorprendió, pero bueno, no dijo nada más. Entonces me preguntó por los planes de ser madres y le comenté lo que ya sabéis de las hernias, con lo cual queda aplazado de momento.
Entonces (recordemos que nos acabamos de gastar una pasta en la reforma integral del piso, que es en propiedad) va y me dice: -Ya este piso lo venderéis, ¿no?- A lo que yo puse casa de niña del exorcista y respondí que, evidentemente NO, si no de qué me pongo a hacer obras.
-Ya, pero digo para el bebé. Ese piso es muy pequeño para un bebé (piso de 42 m2, ciertamente es pequeño, pero en este edificio viven niños y concretamete en nuestro piso se han criado 3, así que...)
Total, que yo un poco mosca, le respondí:
-Hombre, teniendo en cuenta que el bebé, aproximadamente, mide 50 cm. y pesa unos 3kg, y el piso mide 40 m2... yo diría que para un bebé humano da. Ahora, si es un bebé cachalote... lo veo justito.
Y me dice: -En serio, que es muy pequeño. Que los niños tienen muchas cosas. -
Yo pensé que tendrán muchas cosas los que las tengan, los que tengan pocas, tendrán pocas. Y seguro que los hay. Total, que le digo que no, que no nos vamos a cambiar, básicamente porque después de mirar y remirar, no nos da el presupuesto. Y vender ahora está jodido, así que... Y me dice el tío:
-Tienes que hacer como yo (tiene 2 coches embargados y otra persona ha pedido un crédito para él, sólo para cambiarse los muebles que se compró hace un año), pasarte al horario partido (de 10 a 15 y de 17 a 19,45, se cobran unos 200 € más que en que yo hago, que es intensivo de mañana) y así llegas a todo. Además, los niños necesitan muchas cosas: que si la wii, las deportivas Nike, la ropa, los juguetes, la Nintendo DS, el movil, los juegos de la Wii y la DS... -
Yo puse cara de ¿¿¿???? y le dije:
-Un niño no NECESITA un Wii, una DS, un movil, unas Nike... Vamos, yo he crecido sin nada de eso y mírame, aquí estoy. Aunque igual por eso soy lesbiana, no sé.
Y él: -Eso era antes. Ahora los niños piden muchas cosas, y se las tienes que comprar, porque los demás las tienen. -
Y ahí sí que no pude más y me remití a un anuncio de un coche, creo que es el Volkswagen passat:
Hay un montón de niñas en la puerta del colegio, super pijillas y eso, pequeñas, de unos 10 años. Y una dice: pues mi papá tiene un barco más grande que todos los demás. Y otra: pues mi papá es el jefe más jefe de todos. Otra más: pues mi papá gana muchísimo dinero. Y entonces aparece el coche conducido por el padre de otra de las niñas y ésta dice: Pues mi papá me viene a buscar.
Pues eso, que prefiero recoger a mis hij@s del colegio y hacer los deberes con ellos, o ir al parque, o ver una peli o cualquier cosa (ahora no tenemos hijos y, evidentemente, prefiero pasar el tiempo con mi mujer) a ganar más dinero para gastarlo (evidentemente) en cosas que, al fin y al cabo, no hacen más felices. Al menos es mi forma de ver las cosas. Elena piensa lo mismo, de manera que estamos de acuerdo en lo que respecta al TENER.

Ahora que soy mayor, pienso en los mejores recuerdos con mi padre, por ejemplo, y me viene a la mente el día que fuimos a recoger a nuestra perra (Luz, ya murió) a una perrera; cuando íbamos a jugar al futbol el sábado; cuando pretendía enseñarme a conducir; cuando íbamos a un huerto que tenía a regar y a recoger los frutos... Y eso que mi padre ha pasado mucho de nosotros, en el sentido de estar. Él es de los de: el hombre trae el dinero y la mujer hace lo demás.
En realidad, y siempre según mi parecer, los niños quieren atención porque, a quién no le ha pasado andar buscando un regalo concreto para el sobrino, el hijo, el primito... que remueves cielo y tierra para encontrar el perrito no sé qué, o el muñeco no sé cuántos, después llegas, se lo das al niño o niña y le encanta... jugar con la caja y el papel de regalo. Ni puñetero caso a lo que hay dentro. Por eso pienso que la culpa es nuestra, que desde enanos les enseñamos que tener más cosas hace más feliz. Tengo otra compañera que, el año pasado, para los reyes de su hijo de DOS AÑOS, se gastó 250€ en regalos. Y otros tantos en la niña de 8. No lo entiendo. A veces pienso si no seré yo, que estoy un poco desconectada del mundo. Y otras pienso que el mundo está loco y yo conservo algo (un poquitín) de cordura y de sentido de la medida. Afortunadamente, Elena y yo coincidimos.

Y, cambiando de tema, que ya no os canso más con esto de los niños, tengo noticias sobre mis hernias (estoy pensando en ponerles nombre, pero no se me ocurre ninguno que no sea ofensivo: cabrona y japuta es lo que más les pega... Se aceptan sugerencias) Os cuento: como me dijo el osteópata, hago un ejercicio que me enseñó él para ir fortaleciendo la musculatura abdominal y dorsal (creo que son esas). El jueves volví (este hombre se está haciendo de oro a mi costa, ¡¡¡pero qué bien me va!!!)y seguimos con las aguijitas y los crujidos, además de las corrientes. Me dijo que, si el martes que viene, haciendo los ejercicios cada día, seguí sin aumentar el dolor, me enseñaría otro ejercicio. La rehabilitación de la SS ya la he dejado. ¿Por qué? Os cuento. La sesión diaria es:
-Llego, me siento en un taburete detrás del cual hay una máquina en forma de U que una pseudo-fisioterapeuta coloca donde Dios le da entender (porque a mi me duele al final de la columna y ella me pone el calor un palmo por encima, en los riñones). Esto me da calor durante 6 minutos, ni uno más.
-De ahí tengo que ir a un rincón de la sala donde hay unas máquinas súper modernas de corrientes. Coge dos cables, les pone el gel conductor y me los encasqueta donde puede porque, al ser allí, delante de todo el mundo (hay una máquina para cada 4 personas) pues no puedes despelotarte en caso de necesidad. 10 minutos de reloj de corrientes que dan risa, la verdad.
-Y para terminar me tengo que subir a una camilla altísima a hacer dos ejercicios (porque, al parecer, sólo saben 4 y dos de ellos no los puedo hacer... ejem). Total, que viendo lo que hacían (y que el primer día, al volver a casa, me dolía el lado que normalmente no me duele, además del que duele siempre), que me dijeron que eso es lo que haría todo el mes que estaría allí, y que me coincidía con las horas que puedo ir al osteópata (¡¡¡ hay que canonizale!!!), pues les dije que había encontrado un sitio en el que, pagando, me hacían más cosas y me iban mejor (suena a puticlub, pero no, jeje)

En fin, que sigo de baja, la cosa mejora MUUUUUUUUUUUY lentamente, tengo el horario cambiado, la casa aun patas arriba (Elena sola no puede hacerlo todo y menos a ritmo normal), agobiada hasta donde no os podeis imaginar, muchos días me siento triste y no quiero levantarme de la cama. Los días que no me duele me siento mejor y parece que se me pasa la tristeza y el agobio. La opción de operar empieza a hacer fuerza en mi cabeza... pero tengo que aguantar un poco más, seguro que lo consigo. Bueno, chicas, ya contareis qué os han traido los reyes. A nosotras una Wii con el Wii sports, de momento. Y, en breve, se incorporará el Wii Fit Plus, que para eso nos la hemos comprado. Al parecer me ayudará bastante en lo mío. ESO ESPERO. Besos y abrazos.

P.D.: Releyendo el post veo que estoy un poco ñoña... jiji.

miércoles, 6 de enero de 2010

Reflexiones...

Antes de nada... ¡¡¡¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!!!!! Este va a ser el año de los nacimientos en familias lesbianas. Enhorabuena a todas las que estais encaminadas y las que estamos en ello... mucho ánimo, fuerza y buenas energías. Por cierto, parece que las que tienen uno se animan rápidamente a por el segunto (Ge y Lu, María y Thais... y las que llegarán, jeje).
La verdad es que nosotras también tenemos pensado eso. Tenerlos todos seguidos (digo todos porque a mi santa futura esposa se le ha metido entre ceja y ceja que tienen que ser tres... y yo encantada, la verdad. Pertenezco a una familia numerosa y me encantaría tener mi propia familia numerosa también.)
Y ahora vienen las reflexiones:
como creo que ya comenté en otro post los padres de Elena no aceptan demasiado la situación. Miento. La situación la aceptan absolutamente, me hacen sentir como una hija más y la relación es diaria, fluida y buena. Y no sé si seré capaz de explicar la situación. Como digo, la relación es fantástica. Ellos lo saben, nosotras sabemos que lo saben... pero no se puede hablar, ni podemos mostrar nuestro amor en su presencia; si alguien pregunta, la respuesta de su madre es: "su amiga". Y, sí, soy su amiga, pero también soy su pareja. Su filosofía es que nosotras en casa hagamos lo que nos dé la gana pero que no lo sepa nadie. Nosotras tenemos que decir que somos amigas y ya está. Pero no, no está. Porque ella no va diciendo que su marido es su amigo. Siempre que traslado las situaciones y lo que se nos pide que hagamos a una relación heterosexual, siento que no hemos avanzado nada. ¿A qué madre (o padre) se le ocurriría decirle a su hijo o hija que con su pareja haga lo que quiera en casa pero de puertas para afuera son sólo amigos y ya está? ¿Lo harían ellos mismos? Y además, la buena mujer, no nos lo pone fácil. Hace un año le hablamos de una hipotética boda y la respuesta fue:
- A tu padre ni se te ocurra decírselo, porque no lo va a aceptar ni lo va a entender. Y perderás a tu padre. Y, si mi marido no pasa por el aro, yo tampoco. Así que perderás a tu padre y a mi también.
Terminamos la conversación con lágrimas en los ojos. Las tres. Por ese lado no tenemos ayuda ninguna. Es una pena, porque la madre sí lo sabe, lo respeta (a su manera) y, como comenté antes, me trata como a una hija más.
Ahora Elena está reuniendo valor (lleva en ello tres años) para sentarse con su padre y decirle que el cielo el azul, el agua moja, los perros ladran y ella es lesbiana. Y, además, se va a casar. Y, además, va a tener hijos en un futuro inmediato (o eso esperamos).
Yo le digo que lo haga cuando esté preparada. Pero también me pregunto muchas cosas:
¿Se lo tomará tan mal como creen ellas? Él lo sabe, sabe perfectamente lo que hay entre nosotras y lo que tenía Elena con su pareja anterior. Pero no quiere escucharlo. No quiere "saberlo". Yo, además, voy más allá. Porque, a mi parecer, no será para tanto. Ni la van a desheredar ni nada parecido. Al principio estará de morros, igual no viene a casa en un tiempo, pero se le pasará. Él adora a su hija. Pero, yendo más allá como decía, al hilo de lo que ayer me decía Elena de que, una vez se lo diga a su padre ya estará todo perfecto y podremos totalmente felices, yo contesté:
- Ahora sí, pero... ¿qué pasará cuando tengamos hijos? Si tú eres su hija, tu hij@ será su niet@. ¿Qué pensará un niño cuando vea que su abuelo de avergüeza de sus madres y de él mismo? ¿Cómo se lo explicas? ¿Cómo vamos a poder mirar de la misma manera a la persona que está ignorando a nuestro hijo? Sería capaz de decir que él no tiene nietos, al igual que dijo que "esa no era su sobrina" refiriéndose a una prima de Elena, también lesbiana, que celebraba su boda y les invitó (claro). Pero fue. Finalmente fue y no pasó nada.
En fin, puede que esté viéndolo todo de manera demasiado pesimista. Lo que sí tengo claro es que no se puede obligar a querer, tiene que salir de dentro. Según Elena a su padre se le caerá la baba. Yo pienso que sí, pero no sé cómo vamos a llevar todo eso. ¿Dirá que es su nieto? ¿Dirá que es el hijo de la amiga de su hija? Y, sinceramente, me preocupa más cuando esté embarazada, porque son personas que tienen una forma de hablar brusca, por decirlo de alguna manera, y será capaz de decir que lo que lleve dentro no es nada suyo, o algo peor. Entonces, ¿qué hago yo? Elena no va a plantar cara. Y no puedo ser yo quien lo haga ya que es su padre...
¡Y todo esto sin estar aun embarazadas! Qué ganas de calentarme la cabeza, ¿no? Pero es que tengo demasiado tiempo para ello, ya que mi espalda no mejora. Pero eso os lo cuento otro día, que ya me he enrollado demasiado.

Besos y abrazos.