Nuestra boda.

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sábado, 23 de enero de 2010

Post-operatorio de Ona.

Bueno, chicas, pues ya pasó la operación de nuestra Ona.

Ayer a las 12:15 llegamos a la clínica. Dejamos a Ona y nos dijo que nos llamaría en cuando estuviese despierta. Aproveché para preguntar algunas dudas y, sinceramente, me pareció correcto. Hay que decir que nuestra veterinaria tira bastante por la naturopatía y la homeopatía, cosa que nos encanta, la verdad. Nos comentó que usa Ketamina porque es seguro, es muy poca dosis lo que le ponen y siendo una perra tan joven y con buena salud no le parecía pertinente hacer analítica en este caso. Confiamos en ella. A veces podemos pecar, en esta sociedad que tenemos, de medicalizar y monitorizar hasta lo más mínimo.

En fin, que nos fuimos a hacer algunos recados para hacer tiempo, pero deseando llamar a cada minuto... ya sabéis, jeje. Por fin a las tres y media nos llamó para decirnos que Ona ya estaba despierta, todo había ido perfectamente y podíamos pasar a recogerla sobre las 17:15. No hay que decir lo que nos costó entretenernos esa hora y tres cuartos... ¡EL TIEMPO NO PASABA! Por fin llegó la hora y nos presentamos en la clínica. Se escuchaba la serenata de Ona desde fuera. Parecía un canto de borracho, jajajajaja. Salió la vete riéndose y nos dijo que llevaba un rato con el concierto, y que enseguida nos la sacaba (estaba con otra visita).
Y allí apareció la cantante de ópera, con la vía aun puesta, el corte con los puntos, la campana y una serie de gritos, llantos y aullidos que, sabiendo que era por el proceso de desperta de la anestesia (según la vete), eran casi cómicos. Pero pasados los primeros minutos el sonido iba en aumento, de manera que en cuanto salió la visita que tenía dentro nos pasó a la consulta. Allí Ona se calmó bastante, la verdad.
Cuando entró a atendernos la veterinaria nos explicó que había ido todo bien, como esperaba. Que se había portado muy bien (no lo dudo), que se había hecho caca (pobre) y que la anestesia muy bien. OK.
En cuanto al bultito en cuestión: tenía buen aspecto, no estaba vascularizado y estaba bastante suelto. Según ella tenía buena pinta, vamos. Con los nervios olvidé pedirle que me dejara verlo (soy curiosa y me gusta la ciencia, ¿qué pasa?). Ahora hay que esperar el resultado de la biopsia, claro. Una semana, según nos ha dicho.
En cuanto al post-operatoriotenemos algunas indicaciones:
-De momento, con un sprai plateado que le ha aplicado directamente en la herida, nos ha comentado que está protegida 48 horas (antibiótico), así que hasta el domingo no necesita más.
-A partir del domingo tenemos que darle:
-1 1/4 de pastilla de amoxicilina / ac. clavulánico de 500 mg (o sea, unos 125mg) cada doce horas durante 10 días, aprox.
- Una pastilla de Traumeel (antiinflamatorio homeopático) cada 8 horas durante 3-4 días.
También hace función de analgésico (a partir de hoy sábado) A las 6 de la mañana le he dado la primera pastilla disuelta en agua (así es la homeopatía) porque estaba bastante intranquila y agitada (Ona) y se ha vuelto a quedar dormida.
- Pomada llamada Blastoestimulina (también homeopatía pero demasiados excipientes, para mi gusto). Esto es para cicatrizar y me parece que tiene algo de antibiótico (a partir del domingo, o cuando le desaparezca el color plateado del sprai).

Aparte de esto le ha colocado la campana y nos ha recomendado poner un calcetín en la pata trasera ya que se puede rascar con las uñas y quitar los puntos igualmente. Y el lunes por la tarde volvemos a revisión. También nos ha dicho que, si la vigilamos, no necesita campana. Ok.

Y ahora os cuento nuestro día después de recoger a Ona. Elena ha ido al super (de vuelta a casa) y yo he aprovechado para ir a la farmacia con Ona (ya que puede caminar relativamente bien y tenía que hacer pipi para eliminar la anestesia). En fin, que como la pobre no controlaba totalemente su cuerpo (se le doblaban las patitas de atrás y esas cosas) pues ha costado que haga pipi. Pero ha hecho. No muy grande, pero bueno. Y entramos en la farmacia. Enseguida me han preguntado por ella (son amigas nuestras) y les he contado un poco mientras me buscaban lo que había pedido para Ona. Lo único que no tenían era el Traumeel ,en ninguna de las dos farmacias. Vaya. Y mientras Ona lloraba y yo compraba, un niño de unos 3 años ha encontrado divertidísimo salir a la calle a por hojas caídas de los árboles y tirárselas a mi perra, a lo que el pobre animal se intentaba retirar (estaría acojonada por todas las cosas raras que le estaban pasando con la anestesia y eso) y la madre del niño se partía de la risa. Yo, muy comedida, le he dicho a la madre:
-Señora, a ver si a la perra le va a dar también por tirarle hojas a su hijo, y así nos reiremos las dos. - Ha dejado de reirse de golpe.
- ¡Eduardo! Deja las hojas tranquilas. - Las hojas, no al perro. Gran enseñanza para el niño...

Después de esto hemos podido conseguir el antiinflamatorio en otra farmacia cercana, y para casa las tres. Ona estaba acojonada con la campana, así que se la hemos quitado con el consiguiente inconveniente de tenerla vigilada constantemente; pero lo preferimos así. Si le ponemos la campana se queda quieta y no camina, pobrecilla. Ha intentado coger un juguete pero había un campo electromagnético invisible y desconocido que no la dejaba acceder a él. La cara que se le ha quedado es para verla. Jajajajajaja.

Y, para finalizar, os cuento que hemos dormido a turnos (yo desde las 23 hasta las 6 (interrumpido, conste) y ahora le toca a Elena dormir y a mi vigilar. Ona duerme casi todo el tiempo, tiene alguna pesadilla y de vez en cuando se despierta y mira alrededor para asegurarse de que hay alguien con ella.
Así que aquí estamos las dos en el sofá, con la almohada (yo), la mantita de sofá y la mantita de Ona (regalo de mi hermana). Ah, y con su osito, claro.
A las 10 llega el hermano de Elena a rematar unas cosas de las obras, yo tengo la espalda que me duele más que nunca (será la tensión de ayer...), cada vez que Ona se despierta para beber o cuando le doy pequeñas cantidades de pienso (como nos indicó la vete) le molestan los puntos y se quiere morder (ya se ha llevado una colleja) así que no podemos quitarle ojo. Si esto es con un perro ¿qué pasará cuando tengamos un hijo y se ponga enfermo?
En fin, que aquí estamos las tres, deseando que Ona lo pase lo "menos mal" posible, que pasen pronto los días para saber el resultado de la biopsia y que podamos respirar totalemente tranquilas.
Como siempre me he enrollado mucho, pero ya sabéis que es habitual. Jeje.
Besos a todas y muchísimas gracias por vuestros comentarios de apoyo e interés por Ona.

3 comentarios:

  1. Da gusto ver lo que os preocupáis por Ona, de que no le falte nada y esté perfectamente atendida. Váis a ser unas madres excelentes. Por la biopsia no os preocupéis más de la cuenta, por la zona en cuestión y por la falta de vascularización seguramente será de grasa.
    Ah! Y hay muchas madres así, inconscientes, que de sus hijos les hace todo mucha gracia, sin querer ver que puede molestar o hacer daño a alguien, lamentablemente son muchas.
    Ah! A mí también me dio el homeópata Traumeel, me queda por casa un poco ¿os lo mando? jajaja

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  2. esperamos q se recupere pronto y todo haya sido un susto.besos

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  3. Si es que lo algunos niños tendrían que ir atados, jajaja. Es broma. La gente no tenemos educación, oñe. Me alegro que todo haya salido estupendo, ya vereis como dentro de poco está dando vueltas por la casa y corriendo. Lo de cuidar a Ona así me recuerda mucho a cuando mi Lolan se puso malita (muy malita) y me pasé una semana durmiendo con ella. Se pasa verdaderamente mal, hasta dí aviso en el trabajo para salir corriendo por si acaso y lo hice mas de dos veces. En fin, se les quiere porque son nuestra familia. Besos gordos para la nena y un besote para vosotras dos. Muakssss

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